Glaucoma

Ver: Cirugía Glaucoma

El Glaucoma es un trastorno en el cual aumenta la presión dentro del globo ocular, dañando el nervio óptico y causando pérdida de visión periférica o puntos ciegos en el campo visual.

Tanto la cámara frontal (anterior) como la trasera (posterior) del ojo están llenas de un fino fluido llamado humor acuoso. Normalmente, el fluido es producido en la cámara posterior, pasa por la pupila hacia la cámara anterior y luego sale del ojo a través de unos canales específicos (canales de salida). Si la corriente de fluido resulta interrumpida, generalmente debido a una obstrucción que evita que el fluido salga fuera de la cámara anterior, la presión aumenta.
Existen diferentes tipos de Glaucoma. El más común es el “Glaucoma Crónico de Ángulo Abierto”. Este es bastante común en adultos mayores de 40 años, pudiendo afectar al 2 o al 5% de la población. Cuando el Glaucoma se diagnostica a tiempo, rara vez llega a producir ceguera; por lo cual es importante que todas las personas adultas se sometan a exámenes oftalmológicos periódicos.
Por otra parte, el “Glaucoma Agudo de Ángulo Estrecho”, produce gran cantidad de síntomas y habitualmente sobreviene en personas mayores durante la noche o en ambientes oscuros. En este tipo de Glaucoma, hay un aumento brusco de la presión intraocular, la cual puede producir alguno de los siguientes síntomas:

  • Visión borrosa
  • Dolor ocular severo
  • Dolor de Cabeza
  • Nauseas y Vómitos
  • Dolor abdominal de origen desconocido
  • Halos alrededor de las luces (el cual aparece como un arco iris)

Otra forma de la enfermedad es el “Glaucoma Congénito”, en que las aberturas de drenaje son anormales desde el nacimiento. La córnea puede volverse opaca, el bebé puede presentar sensibilidad a la luz y lagrimear excesivamente. Esta es una afección poco común, pero estos síntomas, o la sospecha de trastornos oculares en un bebé o niño, demandan una visita inmediata a un oftalmólogo.
En otros casos ciertas lesiones, traumatismos, uso de algunos fármacos, la presencia de hemorragias dentro del globo, tumores, inflamaciones, daño secundario a la diabetes o a la trombosis de la retina, pueden bloquear los canales de drenaje de humor acuoso, causando un glaucoma secundario. En general dichos glaucomas son muy dolorosos en alguna etapa de su evolución.