Pterigion

Tratamiento para: Pterigion

Se utiliza anestesia local. El ojo es abierto con un separador. Se coloca bajo un microscopio y se le pide que dirija la visión hacia un punto en específico. Se le protegerá con un campo estéril, pero podrá respirar y hablar normalmente. Una pequeña porción de la glándula de la conjuntiva (membrana más superficial que tapiza la parte interna del párpado y externa del ojo) será colocada en el sitio en donde se realiza la extirpación del Pterigion. Se colocarán suturas absorbibles o se retirarán las mismas al cabo de dos semanas. Después de la cirugía se le colocará un parche, que a los pocos días se quitará. El ojo estará rojo, tardará unas pocas semanas en recobrarse. Deberá consumir los medicamentos prescritos y utilizar anteojos oscuros durante un tiempo.

Como toda cirugía no está libre de complicaciones, como infección (0,5%) de gravedad variable, adelgazamiento de la córnea, ulceración o perforación y otras complicaciones tardías como hipotonía (disminución muscular o flacidez), herida filtrante, inflamación intensa, infecciones intraoculares, cataratas, etc.
Existe la posibilidad de que reaparezca en aproximadamente un 30%, pudiendo hacerlo con mayor agresividad si la operación no es bien realizada. Cuando el Pterigion no invade el eje visual, las posibilidades quirúrgicas de éxito inmediato son superiores al 90%.