Dra. Vania Ivankovic: “Un control de rutina es indispensable para el diagnóstico certero y un óptimo tratamiento del pterigión”

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El pterigión es un problema de visión habitual en la población chilena y genera un número importante de consultas en Oftalmología. Definido como un crecimiento anormal del tejido conjuntival, el pterigión puede extenderse hasta la córnea (membrana transparente ubicada en sector anterior del globo ocular), interfiriendo en algunos casos con la visión.

La Dra. Ivankovic es Médica-Cirujana de la Universidad de Chile y durante los años 2011-2013, realizó su Especialidad en Oftalmología en la Universidad de Valparaíso. Actualmente se encuentra realizando un Magíster de Salud Pública y Sistemas de Salud, en la Universidad Mayor. Desde el año 2016 forma parte del equipo médico de Clínica Oftalmológica ISV, atendiendo diversas patologías oftalmológicas, entre ellas, ojo seco y pterigión.

¿En qué consiste el pterigión?

“Una de las definiciones más conocidas del pterigión, lo describe como un proceso inflamatorio crónico y degenerativo que produce un crecimiento anormal de la conjuntiva sobre la córnea.”

“Se observa, por lo tanto, de un aumento de volumen vascularizado en la conjuntiva interpalpebral, generalmente en el lado nasal. Suele tener una forma triangular y su crecimiento se produce sobre el eje horizontal.”

¿Cómo se produce el pterigión?

“Este proceso inflamatorio crónico, tiene como principal factor desencadenante la radiación ultravioleta. Por lo tanto, una exposición prolongada al sol y a otros factores de riesgo como la sequedad ocular, factores ambientales como climas cálidos, viento, polvo; antecedentes familiares, etc., pueden causar la aparición de este aumento de volumen que irá lentamente creciendo hacía el centro de la córnea.”

¿Existe alguna población más propensa a desarrollar pterigión?

“Como su principal factor de riesgo es la radiación ultravioleta, la prevalencia es mayor en países tropicales y lugares con climas cálidos y secos. El riesgo también es mayor para las personas que trabajan en exteriores y en las personas que no utilizan protección con lentes de sol con filtro ultravioleta. No existe una diferencia real respecto al género, ya que depende del tipo de exposición que tenga la persona. Su mayor incidencia se ve entre los 20 y 50 años.”

¿Se puede prevenir la aparición del pterigión? Y ¿cómo?

“Las medidas básicas para disminuir el daño por la radiación UV a nivel ocular, son mediante la utilización de lentes de sol con protección ultravioleta y sombreros, u otras medidas de bloqueo mecánico, según la exposición de cada persona, por ejemplo, sombrillas o toldos si deben estar en el exterior.”

“Otro factor de riesgo importante es la sequedad ocular. Es por ello que la utilización de lágrimas artificiales también es un pilar fundamental para mantener una buena lubricación de la superficie y, por lo tanto, un menor estímulo a la inflamación local.”

¿Cómo se puede detectar la aparición de un pterigión?

“Los pacientes consultan generalmente porque notan un aumento de volumen blanquecino o amarillento en la conjuntiva nasal, de crecimiento lento, y que se asocia a síntomas de resequedad o irritación en la superficie ocular, como serian ojo rojo, sensación de cuerpo extraño, ardor, lagrimeo, fotofobia, entre otros. En caso de pterigión de mayor tamaño, los pacientes además pueden presentar disminución de su agudeza visual por un astigmatismo secundario o incluso visión doble por restricción de la motilidad ocular, en casos muy severos.”

¿Cuáles son los riesgos de tener un pterigión y no tratarlo?

“Hay que destacar que el pterigión es una lesión de carácter benigno y en general los riesgos son bajos. Suele ser, en gran parte de los casos, más bien un problema estético y molesto por los síntomas de superficie y de sequedad que produce. Los pterigión de gran tamaño pueden afectar la agudeza visual, pero son la minoría de los casos.”

“Un tratamiento temprano puede significar que este aumento de volumen no progrese o crezca muy lentamente y se mantenga inactivo/desinflamado, siendo prácticamente asintomático para los pacientes.”

¿En qué consiste el tratamiento del pterigión?

“El tratamiento va a depender de los síntomas o molestias que tenga el paciente, los cuales, a su vez se van a relacionar con la actividad y tamaño del pterigión.”

“Los pterigión pequeños, sin inflamación importante, pueden ser manejados con tratamiento médico. Esto es con lentes de sol con filtro UV, sombreros, mejorar la calidad de la película lagrimal, dar tratamiento para el ojo seco, corrección del astigmatismo con lentes ópticos, etc.”

“En caso más sintomáticos, con inflamación activa, se pueden utilizar adicionalmente colirios con antiinflamatorios de superficie por periodos cortos.”

“En casos de pterigión de mayor tamaño o muy sintomáticos, también se cuenta con la opción de realizar tratamiento quirúrgico. No suele ser la primera opción que uno ofrece en pterigión pequeños o en pacientes jóvenes, ya que la lesión puede volverá a desarrollarse si uno sigue expuesto a las mismas condiciones ambientales.”

“Sin embargo, los pterigión grandes, sintomáticos, con defecto cosmético significativo, con pobre respuesta a tratamiento médico, con crecimiento activo, afectación de agudeza visual, visión doble, etc., tienen, sin duda, indicación de resección quirúrgica, obteniéndose resultados cosméticos y funcionales satisfactorios.”

¿Es importante acudir periódicamente al oftalmólogo para detectar estas patologías a tiempo?

“Un control de rutina con Oftalmólogo es indispensable para el diagnóstico certero, y para el oportuno y correcto manejo de diversas enfermedades oculares.”

“Como mencioné, el pterigión es una patología de carácter benigna, sin embargo, existen diagnósticos diferenciales que hay que saber distinguir, como serían pseudopterigión, pinguécula, carcinoma conjuntival, neoplasia intraepitelial, etc.”

“En múltiples ocasiones nos llegan a la consulta casos avanzados de diversas patologías que, si hubiesen sido detectadas y tratadas a tiempo, no producirían alteraciones visuales de carácter permanente en la población y podríamos hacer un aporte real en la calidad visual y de vida de nuestros pacientes.”

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